Las primeras negociaciones de paz entre israelíes y palestinos en siete años comenzaron éste Miércoles en Jerusalén, en un ambiente tenso, con una reunion entre la Ministra israelí de Relaciones Exteriores Tzipi Livni y el Primer Ministro palestino Ahmad Qureia, también llamado Abu Alá.
Los palestinos presentaron amargas quejas por la decisión israelí de ampliar la construcción en Har Homá, un barrio judío al sur de Jerusalén, que está sobre tierras reclamadas por los palestinos como parte de su estado futuro.
Israel, por su parte, elevó sus preocupaciones por los temas de seguridad, principalmente el continuado ataque con proyectiles desde Gaza.
Por lo menos quince cohetes Qassam hicieron impacto éste Miércoles en Sderot y sus inmediaciones y el intendente de esa ciudad israelí, Eli Moyal presentó su renuncia, ante la imposibilidad de garantizar la seguridad de sus habitantes.
Treinta de los habitantes de Sderot presentaron una apelación ante la Suprema corte de Justicia, demandando que se ordene al Gobierno la construcción de cuartos de seguridad para 800 viviendas en esa ciudad constantemente atacada desde Gaza
“Venimos ante la Suprema Corte de Justicia para que la corte nos dé la oportunidad de defendernos físicamente de los cohetes Qassam”, dijo uno de los apelantes
Ayer murieron ocho milicianos palestinos en combates con las fuerzas armadas israelíes al sur de Gaza.
El Primer Ministro Ehud Olmert convocó a su gabinete de seguridad, pero la decisión emanada de esa reunión indicó que por ahora, no se lanzará un operativo de invasión a la Franja de Gaza.
Pero por su parte, el Comandante en Jefe del Ejército, el General Gabi Ashkenazi, dijo que se aproximaba el momento de lanzar la operación.