Aviones de la Fuerza Aérea Israelí atacaron éste Viernes dos blancos de Hamas en Gaza. Fuentes palestinas dijeron que uno de los edificios atacados era el Ministerio de Interior controlado por Hamas, la dependencia del gobierno a la cual responden las fuerzas de seguridad de esa organización islamista palestina.
El Ministro de Defensa de Israel impuso ayer Jueves un estado de sitio por tiempo indeterminado a la Franja de Gaza, ordenando la clausura de todos los pasos fronterizos, para personas, equipamiento y mercaderías.
Durante la mañana del Viernes cayeron seis cohetes Qasam en Sderot, uno de ellos en un jardín de infantes, construido dentro de un refugio antiaéreo, como lo relata Ziva Crosia, la maestra jardinera. “Alrededor de las nueve oímos las alarmas y pocos segundos después una explosión muy fuerte y supimos que la caída se había producido junto a nosotros. Dentro del jardín hubo mucho llanto y mucho miedo y lamentablemente es una imágen que se repite cada vez que cáe un cohete cerca nuestro”.
Por su parte, el ejército israelí mató a siete palestinos en dos ataques aéreos.
Un portavoz del departamento de Estado de Estados Unidos urgió a Israel a que evite bajas civiles palestinas, pero describió algunas de las acciones mlitares israelíes como legítimas de autodefensa.
Por su parte, el Secretario General de las naciones Unidas, Ban Ki-mon dijo estar “profundamente preocupado por la escalada de violencia en Gaza y el sur de Israel y en la Ribera Occidental”.
Durante la última semana aumentó considerablemente el número de proyectiles disparados por los palestinos desde Gaza contra Israel y el ejército israelí lanzó una serie de ataques por tierra y aire, que costaron las vidas de unos 30 milicianos palestinos y varios civiles.
Fuentes de inteligencia israelíes dicen que habiendo disparado 130 cohetes en 72 horas, Hamas demuestra haber superado las dificultades técnicas de almacenamiento y puede contar con un gran arsenal.
Hamas cuenta también con un número significativo de cohetes de alcance mayor, capaces de hacer impacto en la ciudad de Ashkelon, colocando a otros cien mil israelíes en el área de impacto, además de instalaciones de importancia estrtégica.