El Primer Ministro Israelí Ehud Olmert dice que Israel está en guerra en el sur del país y que nadie en Hamas será inmune.
Israel y las organizaciones islamistas palestinas se hallan en medio de una escalada de violencia, cuando los milicianos palestinos extendieron sus ataques desde Gaza disparando más de una decena de cohetes Katyusha sobre la ciudad de Ashkelon y los ataques israelíes contra posiciones palestinas dejaron un saldo de por lo menos 18 palestinos muertos, la mayoría de ellos milicianos armados.
A su regreso de Japón, Olmert convocó a una rueda de consultas de emergencia con los jefes de todas las ramas de defensa y varios ministros del gabinete.
Diputados de la oposición y de la coalición exigen que Israel lance un amplio operativo militar en Gaza para poner fin a los ataques palestinos, que durante los últimos dias se cobraron la vida de un estudiante israelí, hiriendo a varias personas más.
Desde el comienzo del año, los palestinos dispararon más de 550 cohetes Qassam contra las localidades israelíes próximas a Gaza.
Una fuente de seguridad israeli estima que Hamas podrá extender su radio de tiro a 20 kilómetros, hacia fines de 2008.
El Primer Ministro prometió que la reacción será especialmente dura, mientras que el Ministro de Defensa Barak dice que una operación militar de gran escala en Gaza será una respuesta “real y tangible” a la escalada de violencia en el sur de Israel.
“Hay una a, mplia gama de consideraciones respecto al momento adecuado para la misma, que no podemos compartir con el público o con Hamas”, dijo Barak.
Pero un diputado de la oposición de izquierda, Yossi Beilin, dice que durante las últimas semanas el gobierno recibió pr medio de intermediarios deos solicitudes de Hamas para negociar un cese de fuego, pero las ignoró.
Israel no está interesada en un cese de fuego porque la experiencia demuestra que Hamas siempre usó esos tiempos de tregua para reforzarse. Tampoco está interesada en una reconquista de Gaza ya que la misma sería muy costosa en vidas humanas y también políticamente, podría llevar a la interrupcción de las negociaciones de paz.
Por ahora el gobierno israelí continuará enviando a su ejército a operativos puntuales y ataques aéreos hasta que se reduzca el actual nivel de violencia. En Israel entienden que no hay una solución militar al disparo de cohetes Qassam y otros contra sus ciudadades.