Los palestinos dispararon el Domingo más de 30 cohetes Qassam y por lo menos cuatro Katyushas contra el territorio israelí, hiriendo a varias personas, mientras el ejército de Israel continúa operando en el norte de Gaza contra los lanzadores de esos cohetes.
Hablando en la reunión de su gabinte de gobierno, el Primer Ministro Ehud Olmert aseguró que el accionar militar no será interrumpido mientras continúe el fuego palestino. “Nada podrá evitar que sigamos adelante con a actividad militar destinada a defender a la población. Nadie tiene el derecho moral de decirnos que hacer”, dijo Olmert.
El Ministro de Defensa Barak, por su parte, volvió a amenazar con la invasión de Gaza.
En horas de la mañana, la fuerza aérea israelí atacó el edificio de gobierno del Primer Ministro de Hamas, Ismail Haniya, que estaba vacío.
En Gaza, decenas de miles salieron a las calles para acompañar los entierros de más de treinta muertos en los combates de ayer, entre ellos varios civiles y algunos niños.
En las batallas del Domingo murieron por lo menos diez palestinos, unos setenta desde el comienzo de las batallas y cuatro soldados israelíes fueron heridos.
En Jerusalén y en Beer Sheva, fueron llevados a sepultura los dos soldados israelíes muertos en las batallas de la víspera.
El Presidente Palestino Mahmud Abbas anunció que suspendía las negociaciones de paz con Israel, pero en Jerusalén dicen que eso es justamente otro triunfo para Hamas, que hace uso del extremismo para echar por tierra los esfuerzos de paz.