Corresponsal Israel Palestina

Página personal del periodista Daniel Blumenthal, corresponsal en Israel y los Territorios Palestinos de medios de prensa electrónicos de España (Cadena COPE), Francia (Radio Francia Internacional – América Latina), México (Grupo Radio Centro), Colombia (RCN TV) y Estados Unidos de América (CNN en Español).

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Abbas: “Medidas sin precedentes para lograr la unidad palestina”

Por Daniel Blumenthal
La falta de unidad entre los palestinos es uno de los principales obstáculos que se presentan ante el Presidente de la Autonomía Palestina Mahmud Abbas, quien anuncia ahora que se dispone a tomar medidas sin precedentes para poner fin a la división histórica.
La Autoridad Palestina perdió el control de la Franja de Gaza hace diez años, cuando el partido de la oposición Hamas expulsó por la fuerza al partido oficialista Al Fatah y tomó el control de esa franja de territorio, en el que habita un tercio de la población palestina.
Abbas no aclaró cuáles son las medidas que planifica aplicar para el logro de ese objetivo, aunque se estima que se trata de medidas económicas destinadas a lograr concesiones de Hamas.
Las declaraciones provenientes de Ramallah y que pueden provocar duras reacciones en Gaza se producen días antes de un planificado encuentro en la Casa Blanca entre Mahmud Abbas y el Presidente de Estados Unidos Donald Trump y a la luz de la posibilidad de la reanudación de las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes.
Paralelamente, el gobierno del partido islamista Hamas amenazó con cerrar la usina eléctrica del territorio ya que se acabaron las donaciones de Turquía y Qatar para la compra del combustible necesario para activarla, mientras la Autoridad Palestina, la presidida por Mahmud Abbas, continúa exigiendo el pago de impuestos por el gas oil.

Abbas: “La única propuesta sobre el tapete es la iniciativa Árabe”

Por Daniel Blumenthal
“Los palestinos no presentarán una nueva iniciativa de paz durante la convención anual de la Liga Árabe en Jordania, ya que la única propuesta sobre el tapete es la iniciativa Árabe”. Así se expresó el Presidente palestino Mahmud Abbas al comienzo de la reunión internacional que congrega en la margen oriental del Mar Muerto a reyes, presidentes y altos representantes de veintiún estados árabes.
Abbas hacía referencia a la iniciativa enunciada por la Liga Árabe durante un congreso en Beirut en el año 2002, que ofrece a Israel pactos de paz con todos los estados árabes a cambio de la retirada de los territorios conquistados en la margen occidental del Río Jordán en 1967 y la creación de un Estado Palestino independiente.
Con la elección del Presidente Donald Trump en Estados Unidos y el regocijo exhibido por la extrema derecha en Israel con la esperanza de ampliar las colonias en los territorios palestinos, Abbas temió que la nueva administración dejase de lado la cuestión palestina. Pero desde entonces conversó por teléfono con el Presidente Trump y fué invitado a la Casa Blanca, para dialogar con un presidente que parece determinado a lograr un acuerdo histórico entre israelíes y palestinos.

Trump no es tan bueno para la derecha israelí

Por Daniel Blumenthal
La derecha israelí festejó la asunción de Donald Trump a la Casa Blanca con la esperanza que el nuevo Presidente estadounidense ignore las construcciones en los asentamientos en los territorios palestinos y no insista en el hallazgo de una solución de dos estados para dos pueblos, lo que implicaría la retirada israelí de casi todos los territorios conquistados en junio de 1967.
Pero lo que ocurre es lo contrario. A diferencia de Barack Obama, quien frente a la negativa del Primer Ministro israelí Benyamin Netanyahu de avanzar en el proceso de paz, se alejó de la búsqueda de una solución, el Presidente Trump ya dialogó por teléfono con el líder palestino Mahmud Abbas y le invitó a la Casa Blanca para dar un empuje a un proceso de paz basado en la solución de dos estados para dos pueblos. Los funcionarios de la administración Trump hablan de la convocatoria de una conferencia regional de paz en Jordania, o Egipto o hasta en Saudi Arabia.
La Casa Blanca declaró que “el presidente enfatizó su opinión personal de que la paz es posible y que ha llegado el momento de llegar a un acuerdo”. Según el comunicado, Donald Trump afirmó que un acuerdo de paz habrá de ser negociado directamente entre las dos partes y que Estados Unidos trabajará estrechamente con los líderes israelíes y palestinos para avanzar hacia ese objetivo.

Ante un plan regional de paz

Por Daniel Blumenthal
La administración de Donald Trump habla ahora de una maniobra conjunta destinada al alcance de la paz entre israelíes y los palestinos y los países árabes, pero el diario israelí Haaretz reveló que hace un año se reunió el Primer Ministro Benyamin Netanyahu en Aqaba con el entonces Secretario de Estado John Kerry, con el Presidente egipcio A Sisi y con el Rey jordano Abdallah II para la preparación de un plan en vías a una paz regional. Los países árabes moderados esperaban que Netanyahu incluya en su gobierno al partido Laborista Israelí de centro izquierda, como una señal de seriedad a sus intenciones, pero por motivos políticos internos el Primer Ministro israelí prefirió ampliar su coalición con la inclusión de un nuevo partido de derecha, echando por tierra la iniciativa.
Quien encabeza ese partido, el Ministro de Defensa Avigdor Lieberman, se siente más liberado de las presiones de la coalición. “Mi visión es sin duda el alcance de una solución de dos estados. Creo que es lo necesario para nosotros para permanecer siendo un estado judío. No tiene sentido crear un estado palestino homogéneo y convertir a Israel en un estado binacional”, declaró en la víspera. Lieberman quiere la división de la tierra, pero también intercambio de población y ha dibujado un mapa que deja a tres grandes localidades habitadas por árabes israelíes, del lado palestino de la frontera.
Ahora, Netanyahu anuncia que en coordinación con la administración Trump congelará las construcciones en asentamientos alejados, para permitir la renovación de esa iniciativa, que incluye una cumbre regional abierta y pública con la participación de Saudí Arabia y los Emiratos Árabes.

Un estado o dos estados, para el Presidente Trump es igual

Por Daniel Blumenthal
Toda la prensa israelí encabeza está mañana casi con el mismo titular; “un estado o dos estados, lo que las partes elijan”, mencionando que se trata de la primera vez que un presidente estadounidense habla de la posibilidad de un acuerdo de paz israelí-palestino sin la solución de dos estados para dos pueblos.
Y otro titular de la prensa israelí, citando a Netanyahu; “estoy dispuesto a considerar una moderación en las construcciones en Judea y Samaria”. El Primer Ministro israelí acotó sin embargo, que Israel no impondrá restricciones a la construcción en el sector este de Jerusalén.
La coalición derechista de Netanyahu expresó satisfacción. El Ministro Naftali Bennett, jefe del Partido religioso nacionalista dijo que fue bajado el estandarte palestino y reemplazado por la bandera de Israel. La diputada socialista Zehava Galón se muestra preocupada; “el interés israelí es la solución de dos estados que ponga fin a la conquista y que Israel sea un estado democrático y no de apartheid.
La prensa palestina recoge las reacciones de sus dirigentes. “El empecinamiento israelí de destruir la solución de dos estados derivará en más violencia y una mayor desestabilidad”, escribe.
Paralelamente a la reunión Trump- Netanyahu en la Casa Blanca, el Director de la CIA Mike Pompeo se reunió en Ramallah con el Presidente de la Autonomía Palestina Mahmud Abbas, un encuentro destinado a tranquilizar los recelos de los palestinos.
Y Donald Trump estudió por lo menos un tema de gran sensibilidad para Netanyahu, y pidió un aplauso para su esposa Sara, la mujer más criticada de Israel.

Lo que espera a Netanyahu en la Casa Blanca

Por Daniel Blumenthal
Un alto funcionario de la Casa Blanca dice ante el primer encuentro entre el Primer Ministro israelí Benyamin Netanyahu y el Presidente Donald Trump, que la administración estadounidense no insiste en la solución de dos estados para dos pueblos como base para la paz entre israelíes y palestinos. Es una declaración que coincide con las inclinaciones de la coalición del gobierno en Jerusalén, pero enoja profundamente a los palestinos. La política palestina Hanan Ashrawi dice que “no es posible hacer tal declaración sin ofrecer una alternativa”.
Netanyahu mantuvo el martes por la anoche un encuentro de dos horas con el Secretario de Estado Rex Tillerson y declaró que “la alianza entre Estados Unidos e Israel siempre fue robusta y se fortalecerá más aún”.
Netanyahu está interesado en volver a poner sobre el tapete los peligros de la incidencia de Irán en Siria y tratará de lograr la anulación del acuerdo firmado por las grandes potencias con Teherán para el control de su programa nuclear, acuerdo que anuló las sanciones económicas contra el país controlado por los Ayatolas.
Pero es probable que las expectativas israelíes de la apertura de una nueva era en las relaciones entre los dirigentes de ambos países sea exageradas. El Primer Ministro israelí está bajo investigaciones policiales en tres casos diferentes de corrupción y fuentes en la Casa Blanca confirmaron que Trump solicitó material de lectura sobre esos casos. Además el comentario hecho por Netanyahu que “es necesario tener en cuenta la personalidad de Donald Trump”, es considerado en Washington como una ofensa al Presidente.

Donald Trump, los asentamientos y la derecha israelí

Por Daniel Blumenthal
A menos de un día desde que el gobierno israelí se vio obligado a cumplir una orden de la Suprema Corte de Justicia y evacuar por la fuerza a cuarenta familias del asentamiento ilegal Amona, en Cisjordania, el gobierno de derecha encabezado por Benyamin Netanyahu recibe un importante espaldarazo de Washington. Aparentemente, otro gozo otorgado por la administración Trump a la extrema derecha israelí, pero es un espaldarazo con doble sentido.
Para apaciguar a los enojados colonos judíos, el núcleo principal de los votantes de los partidos Likud y Habait Hayehudí, los marcos de derecha del gobierno, Netanyahu anunció la construcción de otras seis mil viviendas en asentamientos en Cisjordania y hasta la fundación de un nuevo asentamiento para los evacuados de Amona.
Pero Israel no está sola en la región. El comunicado originado en la Casa Blanca se produjo poco tiempo después de concluidas las conversaciones entre el Rey Abdallah II de Jordania y el Presidente Donald Trump. “La administración Trump aún no adoptó una posición respecto a los asentamientos”, dice, pero agrega que “la ampliación de los asentamientos podría ser un obstáculo para la paz”.
Trump y Netanyahu deliberarán en la Casa Blanca el próximo 15 de febrero y tendrán mucho que hablar al respecto, pero el mensaje es claro. Estados Unidos debe cuidar a sus aliados árabes moderados en la región, Israel no es una isla.
Por ahora y por el mismo motivo, no hay eco y señal de la declarada intención de Donald Trump, de transferir la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén.