Corresponsal Israel Palestina

Página personal del periodista Daniel Blumenthal, corresponsal en Israel y los Territorios Palestinos de medios de prensa electrónicos de España (Cadena COPE), Francia (Radio Francia Internacional – América Latina), México (Grupo Radio Centro), Colombia (RCN TV) y Estados Unidos de América (CNN en Español).

Archivo para ramallah

La AP no quiere pagar el combustible egipcio a Gaza

Por Daniel Blumenthal
La Autoridad Palestina prohíbe al Banco Central en Ramallah que transfiera dinero de Hamas de Gaza a Egipto en pago por el combustible por éste suministrado para aliviar la crisis energética en Gaza . Como consecuencia, se volvió a reducir las horas de electricidad que reciben los gazanos, ahora dos horas por día cuando la temperatura en este verano se aproxima a los 40 grados centígrados.
Israel dice que Hamas roba combustible de la compañía de electricidad de Gaza. “Durante los últimos 18 días Egipto suministró siete millones de litro de los cuales sólo el 65% llegó a su destino y el resto fue confiscado por Hamas”, dice un general israelí responsable por la coordinación en los territorios.
El mes pasado la compañía eléctrica redujo el suministro de corriente a Gaza de 123 Megavatios a 70 Megavatios después de que la Autoridad Palestina redujo los montos pagados por ese servicio.
Pero a pesar de la crisis energética en Gaza, una ONG que controla el ingreso de material desde Israel, “Gisha”, dice que Israel limita el ingreso de generadores a Gaza desde hace un año.
La crisis energética en Gaza tiene su influencia también en Israel. La escasez de electricidad no facilita el funcionamiento de los estanques de evaporación de cloacas y las aguas contaminadas que se vuelcan al Mar Mediterráneo causaron el cierre de las playas en Ashkelon y la mayoría de las costas israelíes colindantes.

Abbas presiona a Hamas para que renuncie a Gaza

Por Daniel Blumenthal
La Autoridad Palestina presidida por Mahmud Abbas presiona económicamente a la Franja de Gaza para forzar al movimiento Hamas a abdicar y permitirle gobernar.
El gobierno palestino en Ramallah decidió en la víspera despedir de sus puestos a más de seis mil empleados de la Autoridad Palestina en Gaza, forzándoles retiro anticipado.
El portavoz del gobierno, Yusuf al-Mahmoud, dijo que “la crisis alcanzará su fin cuando Hamas desbande el comité administrativo que gobierna Gaza y acepte el plan de Abbas para poner fin a la división en el gobierno”.
La medida se suma a la interrupción del pago a Israel de la electricidad que suministra a Gaza.
La Autoridad Palestina paga salarios a más de cincuenta y cinco mil empleados públicos en la Franja de Gaza, la mayoría de los cuales no trabaja desde hace aproximadamente diez años, cuando Hamas tomó el poder por la fuerza.
Pero un reciente estudio de opinión pública revela que el 84% de los palestinos se oponen a los cortes de electricidad en Gaza y el 88% a los recortes en los salarios de los empleados, mientras que el 40% estiman que las medidas tienen por objeto provocar una rebelión popular que lleve al derrocamiento de Hamas.

La AP reduce permisos para atención médica fuera de Gaza

Por Daniel Blumenthal
La guerra política y económica no declarada por la Autoridad Palestina contra el régimen de Hamas en Gaza se cobra sus víctimas.
Además de cortar los pagos de electricidad a Israel por la corriente suministrada a Gaza, el diario israelí “Haaretz” publica este lunes que durante los últimos dos meses, la Autoridad Palestina redujo drásticamente la entrega de permisos a enfermos de Gaza para recibir atención hospitalaria fuera de ese territorio. “Los pacientes palestinos de Gaza experimentan retrasos inexplicables en la recepción de los permisos de Ramallah para su salida a Israel, Jordania o Cisjordania”, escribe el periódico.
De acuerdo con los datos recopilados, la AP retrazó el pago de los pases a 1600 habitantes de Gaza, incluyendo pacientes con cáncer y eficiencias cardíacas y niños con la necesidad de atención que no puede proporcionarse en Gaza, lo que constituye una reducción del 90 por ciento.
Respecto a la reducción en el suministro de la electricidad, el ex Director del Departamento Político del Ministerio de Defensa israelí, el General retirado Amos Gilad, dice que para Israel se trata de un conflicto de intereses. Por una parte el peligro de un desastre humanitario en Gaza es grave y tendrá sus consecuencias para Israel, por otra parte los palestinos no pagan por la electricidad y para evitar el desastre humanitario debemos proporcionarles energía eléctrica, que Hamas usa también para producir armas y proyectiles que apuntan a Israel.
Diez años transcurrieron desde que el Movimiento de Resistencia Islámica
expulsó sangrientamente a la Autoridad Palestina de Gaza y la rivalidad entre ambas facciones políticas palestinas sólo parece agravarse.

Recrudece la crisis interna palestina

Por Daniel Blumenthal
La Autoridad Palestina cuyo centro político está en Ramallah califica al movimiento Hamas de causar una “segunda Nakba” el término árabe que significa desastre y simboliza la derrota árabe y la independencia del Estado de Israel en 1948.
La AP presidida por Mahmud Abbas emitió un comunicado con ese calificativo al conmemorarse diez años desde la expulsión de Al Fatah de Gaza y el comienzo del régimen islamista de Hamas en ese territorio palestino al sur de Israel. “Hamas precipitó una segunda nakba sobre nuestro pueblo y convirtió a Gaza en un infierno insoportable”, reza el comunicado.
Las voces de Ramallah se elevan cuando Gaza sufre una de las peores crisis humanitarias de los últimos años, con profunda falta de energía eléctrica, agua potable y servicios sanitarios y coinciden con la directiva dada por Abbas de achicar los pagos por la electricidad a ese territorio palestino. En consecuencia Israel redujo el suministro de corriente eléctrica y dos millones de palestinos en la Franja de Gaza gozan sólo de tres horas diarias de electricidad.
Durante los últimos diez años Hamas y Al Fatah intentaron sin éxito lograr la unidad en innumerables oportunidades y la actual crisis es una de las peores.

Crisis eléctrica en Gaza, Hamas responsabiliza a Mahmud Abbas

Por Daniel Blumenthal
Hamas acusa al Presidente Palestino Mahmud Abbas por el cierre de la planta de electricidad de Gaza, fuera de funcionamiento ya por tres días consecutivos. El liderazgo de Hamas llamó a Ramallah a anular el oneroso impuesto a los combustibles.
Una crisis similar el pasado mes de diciembre se resolvió con la ayuda de donaciones libres de impuestos provenientes de Qatar y de Turquía. Pero esos fondos se agotaron ya la semana pasada y la Autoridad Palestina no está dispuesta a permitir que la planta eléctrica funcione con combustible libre de impuestos. La activación de la usina a la mitad de su capacidad tiene un costo de medio millón de dólares diarios y la falta de corriente eléctrica profundiza la crisis humanitaria. Dos millones de gazianos reciben a penas de cuatro a seis horas de electricidad por día y la falta de electricidad constante dificulta la desalinización de agua de mar y el funcionamiento de los hospitales.
El Movimiento islamista Hamas controla la Franja de Gaza desde hace diez años y está en constante rivalidad con el partido Al Fatah, presidido por Mahmud Abbas y que controla la Autonomía Palestina.

Egipto se aproxima a Hamas y preocupa a Israel

Por Daniel Blumenthal
Por motivos estratégicos, Egipto muestra un relativo acercamiento a Hamas en Gaza lo que causa un alivio a la empobrecida población palestina en esa franja de territorio entre Israel, Egipto y el Mar Mediterráneo junto a cierto grado de preocupación en Israel y también en Ramallah.
El cambio de política de El Cairo tiene como objetivo reclutar a Hamas en su lucha contra las agrupaciones islamistas afiliadas a Estado Islámico en la península de Sinaí, islamistas contra quiénes Hamas combate también en Gaza. Durante las últimas semanas 500 militantes salafistas fueron detenidos en Gaza y trece de ellos ya fueron sentenciados a muerte.
Pero en el marco del acercamiento, Egipto permitió el ingreso a Gaza de dos bombas de cemento para la construcción, algo que Israel había evitado desde el comienzo del bloqueo, por sospechas de que las fuerzas armadas de Hamas la utilizarían para la construcción de fuertes militares y la excavación de túneles de ataque.
La mejora de las relaciones permitió la repetida apertura del cruce fronterizo de Rafah, de Gaza a Sinaí. Israel, por su parte, también estudia la posibilidad de permitir la entrada a su territorio de un mayor número de trabajadores de Gaza, para aliviar las carencias económicas de los palestinos allí.

Un estado o dos estados, para el Presidente Trump es igual

Por Daniel Blumenthal
Toda la prensa israelí encabeza está mañana casi con el mismo titular; “un estado o dos estados, lo que las partes elijan”, mencionando que se trata de la primera vez que un presidente estadounidense habla de la posibilidad de un acuerdo de paz israelí-palestino sin la solución de dos estados para dos pueblos.
Y otro titular de la prensa israelí, citando a Netanyahu; “estoy dispuesto a considerar una moderación en las construcciones en Judea y Samaria”. El Primer Ministro israelí acotó sin embargo, que Israel no impondrá restricciones a la construcción en el sector este de Jerusalén.
La coalición derechista de Netanyahu expresó satisfacción. El Ministro Naftali Bennett, jefe del Partido religioso nacionalista dijo que fue bajado el estandarte palestino y reemplazado por la bandera de Israel. La diputada socialista Zehava Galón se muestra preocupada; “el interés israelí es la solución de dos estados que ponga fin a la conquista y que Israel sea un estado democrático y no de apartheid.
La prensa palestina recoge las reacciones de sus dirigentes. “El empecinamiento israelí de destruir la solución de dos estados derivará en más violencia y una mayor desestabilidad”, escribe.
Paralelamente a la reunión Trump- Netanyahu en la Casa Blanca, el Director de la CIA Mike Pompeo se reunió en Ramallah con el Presidente de la Autonomía Palestina Mahmud Abbas, un encuentro destinado a tranquilizar los recelos de los palestinos.
Y Donald Trump estudió por lo menos un tema de gran sensibilidad para Netanyahu, y pidió un aplauso para su esposa Sara, la mujer más criticada de Israel.